
Un devastador terremoto de magnitud 7.6 sacudió con fuerza a Panamá este viernes, sembrando el pánico entre la población y activando alarmas de tsunami en gran parte de la región. El movimiento telúrico, cuyo epicentro se ubicó a escasos 10 kilómetros de profundidad cerca de Pitaloza Arriba, provocó evacuaciones masivas y el cierre preventivo de edificios y escuelas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) inicialmente había reportado una magnitud de 8.0, pero luego la ajustó a 7.6, confirmando la intensidad del fenómeno. El temblor se sintió con extrema fuerza en la capital, Ciudad de Panamá, donde cientos de personas salieron a las calles, visiblemente conmocionadas por la sacudida.
Ante la magnitud del evento, el Sistema de Alerta de Tsunamis emitió advertencias de olas peligrosas para varios países de la región, incluyendo Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú y México. Si bien la alerta fue posteriormente levantada, el temblor dejó tras de sí una veintena de réplicas, una de ellas de magnitud 6.0, manteniendo la tensión en la zona.
Panamá en alerta tras el sismo: evacuaciones y daños preliminares
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Las evacuaciones de urgencia fueron la postal más inmediata en la capital, donde miles de personas abandonaron torres de oficinas y complejos habitacionales ante el temor de colapsos. El Ministerio de Educación panameño decretó la suspensión de clases para el turno vespertino a nivel nacional, mientras que numerosas dependencias gubernamentales y administrativas procedieron a su cierre preventivo.
Hasta el momento, las autoridades locales no han brindado un balance oficial de víctimas fatales o daños estructurales graves, pero los equipos de emergencia se encuentran desplegados realizando tareas de relevamiento en las zonas más afectadas, especialmente en las provincias de Los Santos, Herrera, Azuero y Veraguas, donde se concentraron las evaluaciones de posibles daños en edificaciones, rutas e infraestructuras.
¿Cómo afectó la alerta de tsunami a la región?
La considerable magnitud del terremoto llevó al Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico a emitir una advertencia inicial para nueve países, incluyendo Panamá, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y México. Se preveía la posibilidad de olas peligrosas que alteraran el nivel del mar en las costas de estas naciones durante las horas siguientes al sismo.
Si bien El Salvador emitió una alerta de amenaza moderada, posteriormente el organismo internacional informó que la amenaza había pasado y la advertencia fue levantada. Las autoridades mantienen el seguimiento de la actividad sísmica debido a la persistencia de réplicas.





