Patagonia

Chubut impulsa su energía eólica para desarrollar la industria del hidrógeno verde

La provincia de Chubut impulsa una iniciativa para aprovechar su energía eólica, buscando atraer inversiones estratégicas y desarrollar la industria del hidrógeno verde en la región.

Por Redacción Al Cruce

Chubut impulsa su energía eólica para desarrollar la industria del hidrógeno verde

La provincia de Chubut impulsa un ambicioso plan para capitalizar su vasto potencial eólico y convertirlo en un motor de desarrollo productivo y nuevas industrias. La iniciativa, denominada Estrategia Provincial de Hidrógeno Verde, busca transformar la energía eólica en valor agregado y atraer inversiones significativas a la región.

El proyecto, desarrollado conjuntamente por la organización Transición Energética Sostenida (TES), la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ), Calden y el Gobierno de la Provincia del Chubut, fue presentado formalmente al intendente Othar Macharashvili. El objetivo es claro: aprovechar los recursos eólicos de clase mundial para diversificar la economía local.

Durante la presentación, se destacó la posibilidad de producir bienes industriales como urea y amoníaco, lo que permitiría fortalecer la vinculación de la provincia con los mercados internacionales. La estrategia se proyecta a largo plazo, con metas ambiciosas para transformar los 220.000 kilómetros cuadrados del territorio en oportunidades de desarrollo.

Chubut busca potenciar su energia eolica para crear nuevas industrias

La propuesta contempla la producción de hidrógeno verde y sus derivados, apuntando a atraer industrias electrointensivas que puedan establecerse en la Patagonia. Rolando Rivera, presidente de TES, enfatizó la importancia de capitalizar los vientos de la provincia, que poseen factores de capacidad excepcionales, para generar desarrollo.

La planificación a horizonte 2035 proyecta alcanzar 13.000 megavatios de capacidad de generación renovable y una producción potencial de 632.000 toneladas de hidrógeno, destinadas a la elaboración de amoníaco y otros productos. La estrategia también incluye metas de corto plazo como la instalación de nuevas industrias y centros de datos, aprovechando la extensión territorial para maximizar el impacto.